Reconstrucción Facial
Reconstrucción facial tras traumatismos, quemaduras y extirpaciones por lesiones cutáneas o cáncer: La cirugía plástica reconstructiva permite recomponer las estructuras faciales destruidas por dichas causas y mejorar considerablemente las secuelas cicatriciales que producen. La microcirugía reconstructiva permite además trasplantar piel, grasa, músculo y hueso a la cara pudiéndose de este modo reconstruir cualquier estructura facial o cervical lesionada, incluyendo la mandíbula, lengua, esófago, paladar, nariz, orbita, mejilla, cuero cabelludo, etc…
Reconstrucción del contorno facial: Numerosos trastornos congénitos o adquiridos pueden producir alteraciones en la piel y el tejido graso subcutáneo facial. Trasplantando tejido graso a modo de infiltraciones seriadas o en bloque desde el abdomen o la espalda a la cara es posible conseguir una apariencia normal y recuperar la simetría facial perdida.
Reanimación de la parálisis facial: Mediante esta cirugía es posible trasplantar músculos y nervios (generalmente de la pierna) a la cara para recuperar de este modo la capacidad de movimiento y expresión facial que pudo haber quedado total o parcialmente paralizada por distintas lesiones o enfermedades del nervio facial.



